sábado, 14 de septiembre de 2013

Bizcocho Marmolado para #cocinaunasonrisa



Nuestro gatito favorito de la blogosfera nos propone cocinar sonrisas para celebrar su tercer aniversario ya en la red. En un mundo en el que las sonrisas van más caras que las trufas negras buenas, creo que es una idea estupenda juntarlas todas, y hacer una gran sonrisa que ilumine toda la blogosfera!!! :-D  Para ello nos pide una receta con historia, con recuerdos, una receta cargada de algo más que azúcar, huevos o leche... y nos pide que miremos atrás, y mirar atrás para mi es como mirar al frente... ahora os cuento! 


(Pincha en la foto para ir directo al blog de Manu! )
Antes, quiero contar, que Manu, es ese Gatito al que sigo desde ni me acuerdo cuanto hace, y con el paso del tiempo fui conociendo un montón de cosas suyas desde la distancia, que si es de Mallorca, que si también conoce a mi Juana (de la cocina de Babel) , que tiene Instagram, y que es el mismo Manu del que mi madre habla como si conociera de toda la vida!!! 
-Me dijo Manu por Instagram que estaba muy guapa!!
-Manu??
-Si Manu, ya sabes, Manu mi amigo de Mallora de Instagram... Y tiene un gato sabes?
-Ostras!! Manu, Manu Catman!! Yeaaah!
Pues es ese Manu, el mismo Manu que hasta las mamis modernas con Instagram, que no entienden un pijo de redes sociales, pero que les mola más que a un tonto un lápiz entretenerse y tener muchos fans como dice ella... anda que... :-P (Esto ya debería contar por sonrisa eh Manu!!). 


Ahí va mi sonrisa!:
Si miro atrás, si miro con intención de sonreír, tengo que mirar a momentos con él, el hombre de mi vida! El que dio todo cuanto tenía por hacer de una niñita de tirabuzones rubios, lo que soy ahora. Y para gustos pintarán colores, para el mio, lo ha hecho bien, tan bien, que desde que se mudó a su chalet del cielo, sigo hablando con él a diario y sintiendo que está aquí de mil maneras distintas, y eso me hace sonreír... Cada uno sonríe con lo que le da la gana no?? :-P

Si pienso en él me viene a la memoria el bizcocho marmolado, el de chocolate, mucho chocolate, o el de un colacao con leche calentita antes de irnos a dormir. Mi Padre era mi máximo impulsor hacia el mayor vicio que tengo en la vida!! :-D Que me portaba bien, chocolate de premio, que me portaba mal, pues nada, cero chocolate!! 
Los días lluviosos de invierno, en que salías del colegio con la mochila cargada a la espalda, con las botas( catiuscas para los más modernos) llenas de barro de saltar en los charcos, y el pelo empapado de la lluvia y la falta de tiempo y ganas por abrir el paraguas, era reconfortante llegar a casa... él nos esperaba con una toalla y nos secaba el pelo, nos medio regañaba por el barro en la alfombra, y nos preparaba una muda seca, mientras nos tentaba al oído:
-Que queréis de merienda? Bizcocho y leche? 
-Con chocolate?
-Con chocolate!! 
Así que esta es mi mejor sonrisa, mi bizcocho de dos sabores sin trucos en la receta, sin nada especial que no sea la magia del cariño, que no sean esos recuerdos y esas sonrisas de niña, que si no volverán si siguen aquí, y que además, ahora que estoy a la espera de Nico, esos recuerdos aun son más especiales si caben... ojalá él un día me recuerde así, cocinando sonrisas. 
Mientras tanto, Manu, te escribo con mi café con leche y mi trozo de bizcocho, mientras saboreo la mejor de las sonrisas, y el mejor de los recuerdos...


Ingredientes:

-3 Huevos caseros
-1 Yogur natural
-3 Medidas de Yogur de Harina
-2 Medidas de Yogur de Azúcar
-1 Medida de Yogur de Aceite de Girasol
-1 Sobre de levadura
-1 Cucharada de esencia de Vainilla.
-2 Cucharadas de cacao en polvo. 

Precalentamos el horno a 150ºC Calor arriba y abajo. 
Preparamos el molde pincelándolo de mantequilla y espolvoreando de harina.
Mezclamos todos los ingredientes en un bol y vertemos la mitad de la  mezcla en el molde. A la otra mitad le incorporamos el cacao en polvo, y removemos hasta integrarlo bien. Cuando esté, lo volcamos en el molde sobre la otra mitad de la mezcla. 
Metemos en el horno y ponemos calor solo abajo a 170ºC unos 35 min. 
Pasado el tiempo comprobamos con un palillo para ver si sale limpio.

Es un bizcocho riquisimo así tal cual, pero aun lo podéis mejorar bañándolo de chocolate caliente, por ejemplo... :-P